Los jugadores de póquer hablan. Hablan de los «bad beats». Hablan de los torneos. Hablan de dónde juegan y de en qué partidas merece la pena participar. Si llevas suficiente tiempo en el mundo del póquer, probablemente ya tengas un pequeño círculo de gente: amigos de las partidas en casa, gente de los chats grupales o ese amigo que siempre te pregunta dónde estás jugando últimamente.
