Los jugadores de póquer que llevan en activo desde hace unos doce años, desde el infame «Viernes Negro» de 2011, han sido testigos de primera mano de la evolución del juego, sobre todo en los medios de comunicación. El póquer, que en su día fue vilipendiado y relegado a los «degenerados», ha demostrado con su reciente crecimiento la resistencia del sector, como lo demuestran las búsquedas en YouTube.
