Para hacer apuestas sólidas de futuro hay que tener en cuenta toda la plantilla, no solo los titulares
Apostar por los mercados de futuros de la NFL requiere algo más que elegir al equipo con la estrella más destacada. Para hacer predicciones bien fundamentadas, es importante ir más allá de las apariencias y evaluar a fondo cada plantilla, sobre todo a la hora de valorar el rendimiento de un equipo a lo largo de una temporada de 17 partidos. Las lesiones son habituales en el fútbol americano, por lo que el éxito de un equipo suele depender de la solidez de sus suplentes, y no solo de sus titulares.
Empieza por analizar los movimientos realizados fuera de temporada. Presta atención a los jugadores que ha perdido un equipo por la agencia libre, traspasos o retiradas, y a los que ha incorporado. Fichar a un quarterback suplente veterano, por ejemplo, puede que no sea noticia, pero podría resultar crucial si el titular se lesiona. Del mismo modo, si un equipo ha perdido a varios titulares y los ha sustituido por novatos o jugadores sin experiencia, podría tener dificultades para igualar el rendimiento de la temporada pasada.
El Draft de la NFL es otro aspecto que hay que analizar. Hay que fijarse en cómo ha actuado cada equipo en el draft y si sus elecciones han cubierto necesidades importantes. Un equipo que haya tenido un buen draft —especialmente en la línea ofensiva o defensiva— podría estar construyendo discretamente un equipo competitivo, aunque las expectativas del público sean bajas.
Las lesiones de pretemporada y las novedades del campo de entrenamiento también son importantes. Una plantilla de receptores abiertos escasa o una secundaria plagada de lesiones pueden cambiar por completo las perspectivas de un equipo. Por eso, quienes apuestan por los futuros deberían seguir de cerca a los periodistas especializados y a las fuentes internas de los equipos durante todo el verano.
Otra estrategia útil consiste en comparar los grupos de posiciones de toda la liga. La profundidad en las líneas de batalla —tanto ofensiva como defensiva— suele determinar si un equipo es capaz de controlar el ritmo del partido y proteger a su quarterback. Los equipos con una línea defensiva de siete jugadores bien dotada suelen afrontar mejor las temporadas largas.