Mientras que los titulares acaparan los titulares, los jugadores de banquillo a menudo ayudan a dar forma al marcador final
Cuando se apuesta por el total de puntos en un partido de la NBA, muchos se centran sólo en los jugadores estrella. Pero los jugadores de banquillo -los que salen del banquillo y no son titulares- pueden desempeñar un papel mucho más importante en el marcador final de lo que la mayoría cree. Entender cómo influyen estos jugadores en los totales puede dar a los apostantes un punto de vista más inteligente a la hora de analizar un partido.
Un banquillo fuerte puede mantener la anotación cuando los titulares descansan. Equipos como los Boston Celtics o Los Angeles Clippers obtienen a menudo una sólida producción de sus segundas unidades. Esto es importante porque los partidos no se detienen cuando las estrellas no juegan. Si el banquillo sigue anotando, el ritmo se mantiene alto y el total de puntos aumenta. Por otro lado, un banquillo débil puede ralentizar el juego. Los tiros fallados y el escaso movimiento del balón por parte de los jugadores suplentes pueden hacer que un partido se convierta en un asunto de baja anotación.
Las lesiones también influyen. Si un titular clave está de baja, un jugador del banquillo puede asumir un papel más importante y tener más oportunidades de anotar. Pero que aprovechen esas oportunidades es otra historia. La experiencia, la confianza y el sistema del entrenador influyen en el rendimiento de un jugador de banquillo cuando dispone de más minutos.
El ritmo de juego es otro factor. Los entrenadores con sistemas de ritmo rápido recurren más a su banquillo porque necesitan mantener frescos a los jugadores. Esto a menudo conduce a más posesiones, lo que aumenta el número total de tiros y puntos.
Por último, las goleadas también pueden dejar el partido en manos de los jugadores del banquillo antes de lo esperado. En esos casos, si los suplentes siguen anotando contra rivales débiles o defensas flojas, el total puede aumentar inesperadamente.