El objetivo no es seguir a la multitud, sino predecir hacia dónde se dirige y decidir si seguirla o desaparecer.
Cuando se trata de apostar en los futuros de la NFL, la percepción del público juega un papel más importante de lo que muchos creen. Las probabilidades de los futuros -como las de quién ganará la Super Bowl, el MVP o los títulos de división- no sólo están determinadas por análisis de expertos o modelos estadísticos. También están influenciadas por lo que el público opina de los equipos y jugadores, y las casas de apuestas deportivas ajustan las líneas en consecuencia.
A menudo, esta percepción viene determinada por los resultados recientes, la cobertura mediática, los jugadores estrella o el bombo publicitario de temporadas anteriores. Por ejemplo, un equipo que el año pasado se metió de lleno en los playoffs puede empezar la temporada siguiente con cuotas más bajas, aunque su plantilla haya cambiado significativamente. Del mismo modo, un mariscal de campo de alto perfil puede atraer apuestas a su equipo independientemente de lo fuerte que sea el resto de la plantilla.
Cuando entran grandes cantidades de dinero por un equipo popular, las casas de apuestas deportivas suelen acortar las cuotas para equilibrar el pasivo, no necesariamente porque hayan mejorado las posibilidades de victoria de ese equipo. Ahí es donde los apostantes expertos encuentran la oportunidad. Al reconocer a los equipos sobrevalorados y detectar a los infravalorados, puede realizar apuestas con mayor valor a largo plazo.
La percepción pública también afecta al mercado de cada jugador. Un quarterback con un ataque llamativo y de alta anotación puede convertirse pronto en el favorito al MVP, aunque otro jugador le supere discretamente en un equipo menos publicitado. Mantener la cabeza fría y hacer tu propia investigación ayuda a evitar el ruido.
Preste atención a los cambios de temporada, los movimientos de los entrenadores, las lesiones y las selecciones del draft, pero también esté atento a los cambios en la opinión pública. Una racha perdedora o una controversia fuera del campo pueden hacer que las probabilidades de futuros se desplacen, creando a veces una buena oportunidad de compra a la baja.